Flexibilidad laboral para mejorar la natalidad

Flexibilidad laboral para mejorar la natalidad

La tecnología nos permite ser perfectamente productivos, incluso se ha demostrado, después de la pandemia, que trabajando desde casa, también lo somos. Lo que los gobiernos deberían hacer, dada la generalizada preocupación por el descenso de la natalidad, es fomentar de todas las maneras posibles que las compañías ofrezcan a sus empleados esa flexibilidad laboral para mejorar la natalidad.

A pesar de ello, vemos cómo muchas grandes compañías insisten en llevar a sus empleados de vuelta a la oficina casi a la fuerza y a costa de una gran pérdida de talento, como es el caso de Amazon. Si queremos “incentivar” la posibilidad de tener hijos, el trabajo flexible aparece como una herramienta determinante: quienes trabajan desde casa tienen, lógicamente, mayor espacio mental y temporal para ocuparse de la crianza de sus hijos sin perder su acceso al mercado laboral.

Está demostrado que el trabajo flexible ayuda a prevenir el burnout (síndrome del agotamiento laboral), al permitir al trabajador una organización más flexible del tiempo y reducir los desplazamientos, todo ello en beneficio de mejorar la conciliación de la vida personal y profesional.

Hace tiempo, Amazon decidió que sus trabajadores debían regresar a la oficina. La decisión defraudó a muchos empleados, acostumbrados a la flexibilidad que habían disfrutado durante la pandemia. ¿Por qué esa inercia hacia la oficina cuando la tecnología para desempeñar el trabajo flexible es comprobadamente efectiva? La respuesta, a menudo, reside en una mentalidad directiva arcaíca: «si no te veo en la oficina, no estás trabajando».

Esa cultura del presentismo choca con todo lo que hemos aprendido en pandemia y puede generar problemas en la retención de talento. Las nuevas generaciones priorizan el balance vida-trabajo y la flexibilidad, y no se lo piensan dos veces a la hora de cambiar de empresa. Si añadimos además un interés real en formar una familia, un trabajador experimentado y con talento no lo dudará un momento

Algunos expertos apuestan a que el trabajo flexible o híbrido volverá con fuerza, o que nunca se fue del todo. El foco, por tanto, debería estar en el cambio de mentalidad, en entender que la flexibilidad no solo no merma la productividad, sino que la puede impulsar.

Vivimos en sociedades con bajas tasas de nacimientos. El trabajo flexible aporta una ayuda inestimable para quienes desean formar o ampliar su familia sin renunciar a una carrera profesional. Estamos ante una coyuntura histórica en la que el trabajo flexible no solo es posible, sino que ha sido validado por la práctica de millones de personas. Que algunas empresas prefieran ignorar este hecho en favor del modelo presencial tradicional demuestra una severa desconexión con las nuevas realidades sociales y demográficas.

Fomentar la flexibilidad no es solo una cuestión de conveniencia, sino una vía potente para asegurar la sostenibilidad social, económica y demográfica de nuestras sociedades. Y quien antes lo comprenda, estará un paso más cerca de liderar el futuro.

Related posts